Hace ya unas semanas que se respira un aroma navideño, estos días son días de vestir la casa de ilusión y alegría. Yo dirían que en muchos casos nos excedemos con todo lo que asociamos a estas fechas y mi apuesta este año es una navidad sencilla, sin excesos y muy slow en todos los sentidos.
¿Quién no ha sentido el estrés navideño alguna vez? Regalos, árbol, cenas de trabajo, amigos invisibles, vestir la casa de navidad, cenas, comidas, llenar la nevera hasta los topes... Y hasta empachos, en más de una ocasión.
Mi propósito este años es cero estrés para estas fechas, sencillez y disfrutar de lo realmente importante, las reuniones familiares y la ilusión de ver brillar los ojos a los más pequeños y a los no tan pequeños.
El árbol de Navidad que os propongo , va unido a este deseo y tenía que ser sencillo un poco mínimal para unas fechas llenas de excesos de todo tipo. Además es un árbol que ocupa muy poco espacio y es una buena alternativa a un árbol natural o de plástico. Es un árbol sostenible.
